Inician pintas en la CiudadComments Off
Posted In Cobertura Medios
Periódico El Norte
Por Abraham Vázquez
Colgado de una grúa a 18 metros de altura, frente al mástil de concreto del Puente Atirantado, el artista español conocido como Sex, el Niño de las Pinturas trazó la primera parte de un grafiti con el viento en contra.
“Está ca…, me he pintado dos veces la cara”, dice, con su acento andaluz, al descender de la grúa.
No tiene ni dos horas de trabajo, pero del trazo que realizó con aerosol sobre la pared ya se distinguen las primeras facciones de un rostro. Es el primero de los 11 regiomontanos que serán retratados por cuatro artistas urbanos como parte del proyecto “Seres Queridos”, parte del San Pedro ArteFest.
“Se llama Luis Fernando Rodríguez, es un chico que es respetado entre su gente”, señala.
El español lleva el pelo largo con un flequillo a lo Rolling Stone, por sus brazos delgados se deslizan dos tatuajes, viste unos jeans y una playera de algodón con manchas de pintura; lleva un conjunto de correas y hebillas que le sirven como medidas de seguridad cuando trabaja en las alturas.
Su primer trazo lo realizó con aerosol que a lo lejos parece un púrpura intenso, pero que el artista ibérico dice que es un tono rojo noche.
Es un color elegido al azar, sólo para fondear.
Es parco al hablar. Dice que vive en Granada, en el barrio de el Realejo, en donde vivían los que delataron al poeta Federico García Lorca.
En esa zona el artista ha dejado parte de su obra, como una muestra de un arte nuevo efímero, que un día está y al otro puede desaparecer, como los ejemplos de edificaciones de arquitectura árabe que alguna vez existieron ahí.
Si se le pregunta cuándo estará su mural terminado, se encoge en hombros. No hay una fecha.
Nadie puede, sin embargo, acusarlo de trabajar con lentitud o con poca exigencia.
Juan Antonio Martínez, operador de la grúa, comenta que el artista está activo desde la mañana.
El operador, con lentes y casco protector, habla con la vista puesta arriba, más atento a las instrucciones del artista para subir o bajar la grúa.
“A este paso voy a necesitar un collarín”, dice Martínez.
Como transcurre el día, otro rostro empieza a surgir en la Ciudad, en una pared del Túnel de la Loma Larga. Luego vendrán otros más en el Barrio Antiguo y Marco. Esos rostros, sin embargo, están por definirse.
Las obras van firmadas por artistas como El Mac, Atma y Jorge Rodríguez-Gerada. La reacción entre la gente que pasa en auto o a pie por los murales es la misma, sorpresa.
Quienes piensan que hacer un grafiti es un acto de vandalismo, tendrían que ver a estos artistas en acción para tener otro argumento. El artista del grafiti tiene que pintarse la cara si quiere que a su obra de arte no se la lleve el viento.















































